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Escrito por Miguel García Bernárdez

CEO de Inmocrowd

Crowdfunding, más allá del inmobiliario

Publicado enero 27, 2017

En expansión, inveslar

El término inmobiliario es un lastre. Lo que se relacione con él, de entrada, no inspira simpatía. Mala fama, se suele decir. En una de sus acepciones la RAE define fama como "opinión que la gente tiene de algo". Y la opinión que la gente tiene acerca del sector inmobiliario, no es buena en general.

Pero algo no es bueno ni malo en sí mismo sino que lo es dependiendo del uso que le demos, incluso un mercado. En el inmobiliario además se fue un paso más allá, del mal uso al abuso. Se especuló y se ensució, cuando a priori, es sano. Si nos vamos a la RAE de nuevo, nos define especular como: "Operación comercial que se practica con mercancías, valores o bienes, de manera que se compran a bajo precio y se mantienen sin producir esperando a que este suba para venderlos". Su definición más peyorativa sin duda, atribuida al inmobiliario.

Por otra parte la gente sí tiene una muy buena opinión del crowdfunding. Inspira simpatía, tiene buena fama y es en general reconocido como algo bueno. Entonces la pregunta que nos podemos hacer es: ¿Tendrá sufiente poder el valor que la sociedad le otorga al crowdfunding para que asociado a inmobiliario vean a este último con otros(buenos) ojos?.

Este es el reto que tienen por delante los agentes que practican el crowdfunding inmobiliario, más allá del negocio. El inmobiliario no necesita presentación, todos lo conocemos, al crowdfunding no tantos. Es por esto que las plataformas como medio de llevar al público esta nueva y revolucionaria forma de invertir en inmobiliario tienen una triple tarea. La primera es no decepcionar a los que ya aman el crowdfunding. La segunda, llegar al corazón de los que no lo conozcan y lo hagan a través del inmobiliario para que lo amen, como los primeros. Y por último, a los dos haciéndoles cambiar el concepto de un mercado en el que es posible hacer las cosas de otra manera.

Un verdadero crowdfunder pertenece a una tribu que apoya a personas y proyectos porque cree en ellos, sin más recompensa que esperar el triunfo de lo que han apoyado para sentirse partícipes de ello. Cuando llegan a un proyecto inmobiliario, además, buscan un retorno a su inversión desde luego. Saben que la inteligencia colectiva del crowdfunding es un método efectivo de asignación del ahorro, nuestro dinero, a la inversión. Saben además, que ni se van a hacer ricos ni arruinar si diversifican adecuadamente su cartera. Pero también saben que más allá de una pantalla en la que con un par de clicks de ratón ya están invertidos, que su dinero va a la economía real y productiva. Su inversión alimenta a una serie encadenada de recursos que van, por ejemplo desde el técnico que redacte el proyecto de obra menor hasta el pintor que da la última mano en las paredes de la casa. Esa casa que inmediatamente se pone en alquiler o en venta y que hará posible el retorno económico de su dinero. Pero eso viene después, antes ya ha obtenido un retorno social. Pertenecen a la tribu.

Por tanto, las plataformas como agentes que hacen posible el crowdfunding inmobiliario tienen la obligación de unificar a esa tribu de crowdfunders con razones más allá de las estrictamente financieras o de retornos económicos a sus inversiones. Fidelizando a los que llegan empapados de la cultura del crowdfunding y evangelizando a los que lo hacen sin saber todavía lo que es. Ser miembro de la tribu es sentirse parte de algo que se comparte porque se tiene en común. Dos crowdfunders inmobiliarios que seguramente no se conocen tienen las mismas sensaciones, cuando caminan por las Ramblas de Cataluña o por la Gran Vía madrileña y en un determinado momento se paran mirando para arriba hacia "su casa", orgullosos de ellos mismos. Pero lo hacen por emociones más que por razones, repito, incluso las económicas.

Y si a alguien aun le queden dudas y crea que el crowdfunding también especula con el inmobiliario que vuelva a la RAE y lea que especular también significa transparente, diáfano. El significado que todos los que amamos el crowdfunding le damos cuando lo asociamos al inmobiliario. De esta forma podemos decir que el crowdfunding es especulativo con el inmobiliario, sin dudar de su verdadero significado.

Autor: Miguel García Bernárdez, CEO Inmocrowd.

 

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